martes, 27 de abril de 2010

CUANDO EL INFIERNO RECLAMA TU ALMA

María duerme. Le ha costado mucho hacerlo, el miedo y el estrés se lo impedían con tensión; tiene verdadero pánico a quedarse dormida. Pero el cansancio finalmente la ha rendido. Padece de insomnio desde hace tiempo, descansa poco, pero llega un momento cada noche en que el agotamiento la vence debido a la falta de sueño y a la angustia acumulada por él durante el día, auqnue siempre cuelve a despertanse al poco de cerrar los ojos, con horribles pesadillas, acumulando más fatiga y amargura.
De repente, siente algo ya cotidiano para si desgracia. Su psicólogo le ha dicho que es precisamente debido a ese cansancio acumulado, que se salta algunas fases del sueño y eso le hace soñar y tener esas sensaciones, pero para ella son demasiado reales, y sólo al despertarse encuentra paz, pero para caer de nuevo en la tortura del insomnio.

Su cuerpo se aplasta contra la cama, como si algo le empujase, nota como el colchón se hunde por su peso, como si éste fuera mucho mayor; y como se aprieta se cara contra la almohada. Tiene la necesidad de despertarse, pero necesita dormir, asi que intenta obviar lo que sueña como le ha recomendado su psicólogo.

Entonces un destello rojo, acompañado de un murmullo gutural. El terror la inunda, su corazón se acelera, suda. Podría despertarse si quisiera porque, aún durmiendo, es consciente de loq ue pasa, y se ha despertado muchas veces en otras ocasiones, cuando la sensación de ahogo y el horror quebraban sus nervios. Pero su psicólogo le recomendó que no lo hiciera, sólo son sueños inofensivos y ella debe dormir porque lo necesita como cualquier ser humano. Su semblante se contonea por el espanto pero opta por intentar relajarse, no hacer caso de lo que siente; debe dormir.

Entonces la alucinación cambia. Ahora nota como si una fuerza invisible la arrastrara hacia el suelo; tira de ella arrancandola de la cama. Sabe que no es así, que sigue en su lecho, que sólo es un delirio. El suelo se abre, una intensa luz roja emerge de la grieta y la ciega. Gira la cabeza hacia atrás para proteger sus ojos, esos que tiene cerrados, pero sigue viendo, aún cuando no lo desea. Y entonces, ve su cuerpoo en la cama, ve su rostro deformado por el terror. Siente que se hunde, que esta abandonando su cuerpo y su alma se desploma en un abismo de un rojo infernal, en una espacie de inframundo siniestro.

Lucha por despertarse, pero ahora no puede. Es como si algo se lo impidiese de alguna manera; percibe, nota, que la consciencia está ahi al lado, pero no puede acceder a ella. Llora de impotencia, su corazón late descocado, su respiración es tan exitada que siente como si sus doloridos pulmones fuesen a estallar. Entonces ve cientos de manos que se acercan a ella. No... es ella la que se acerca a las manos. Oye alaridos iracundos, las manos quieren atraparla, quieren hacerle daño. Finalmente, grita aterrada, su corazón golpea tan fuertemente su pecho que parece capáz de atravesarlo y salir disparado al exterior.

Entonces, lo ve. Las manos no quieres atraparla; las voces gritan, pero no execreciones, sino súplicas. Le estan pidiendo ayuda, quieren que ella las libere de su tormento, que las saque de lo que parece el infierno. María alarga su brazo de forma inconsciente para ayudar sin saber como. Roza apenas una de las manos y entonces siente como si hubiera metido la suya en una hoguera, una quemazón horrible la obliga a retirarla. Y ve horrores sin igual, como si con ese leve contacto, toda una vida de vejaciones, dolor y martirios sin precedentes se huiera transmitido a su mente.

Contempla las caras de los condenados, como lloran y suplican. Una sombra demoniaca y alada se acerca volando a ella. No puedo soportarlo más, grita como nunca lo hizo, una mezcla de íra y pánico. Siente como le duele la garganta, como pierde la voz, sus cuerdas vocales a punto de romperse, pero sigue chillando. Observa impotente como la sombra se acerca cada vez más a ella inexorablemente... entonces su visión se distorsiona.

Siente un fuerte envión que le regresa violentamete a su cuerpo; oye su grito y se despierta. Su propio alarido la ha despertado. Abre los ojos, se incorpora sentándose en la cama y mira al suelo. No ve agujero ni luz alguna. Mira su mano, no tiene marcas pero aún le duele la quemazón y recuerda ls terribles imagenes que visualizo.

Se levanta llorando, se arranca a tirones la blusa con la que dormia, quedándose totalmente desnuda. Loca de rabia, arroja los jirones lejos de sí y se abraza, compungida, llorando y gimiendo, temblando, y siente que su piel está ardiendo. Instintivamente, corre a la ducha, se quiebra bajo el agua helada, se desmorona y cae llorando de rodillas. Sólo fue una pesadilla, pero era demaciado real, incluso aún le duele la mano. ¿y si no fue un sueño?

Siente ganas de acabar con su vida, ya no puede más, esta hasta de vivir, el insomnio convierte su miserable existencia en una tortura continua. Angustia, ansiedad, amargura, odio, ya no sabe lo que siente, es un torbellino de sensaciones nefastas. Piensa que se está volviendo loca. Sale de la ducha, corre desnuda y mojada hacia la mesa donde había cenado, y toma el cuchillo que habñia utilizado, dispuesta a quitarse la vida. Se dispone a atravesarse el corazón, apolla el fri metál en su piel, y la punta atraviesa apenas la primera capa de piel dolorosamente. El pinchazo la hace retroceder, pero no queriendo sucundir ante la duda, vuelve a posicionarlo contra su pecho, armándose de coraje. No puede controlar el temblor de su cuerpo, ni los sollozos que escapan de los lábios... entonces, algo cambia en su interior de repente, el miedo y la depresión se tornan en una fúria inusiada, no quiere hacerlo; no va a dejarse ganar.

Ya no llora, se alza estirando su cuerpo llena de íra. Rgresa al cuarto de baño, contempla su semblante en el espejo, sus ojos coléricos, mira su seno y unas gotas de sangre resbalando desde él hasta su vientre. Vuelve a entrar en la ducha despacio, el agua se tiñe de rojo limpiendo su sangre. Mira hacia arriba, con el agua golpeando su rodtro. Una súbita energía la recorre, a pesar de estar exhausta y no haber dormido. Siente que podría afrontar casi cualquier cosa. L adrenalina vigoriza sus músculos de una forma increíble, esta demasiado furiosa.

Sale de la ducha y seca su cuerpo. Se sienta en un pequeño sofá. Esta noche no dormirá más, pero descansara lo que pueda.

Algo tras la ventana la observa, una figura alada y diabólica lo que podría llamarse, su cara se contonea por la frustración, sus ojos irradian un odio mefistofélico. Sin ms se sumerge volando en la oscuridad de la noche.

viernes, 26 de marzo de 2010

VERÓNICA 666

En cierta ocasión, un grupo de amigos organizaron una cena con una sesión de espiritismo como atracción de la velada. Tras la cena, se acomodaron en el salón, trajeron un fantástico tablero de Ouija, se encendieron velas y se apago la luz eléctrica.
Una medium había venido expresamente para amenizar la sesión. Se trataba de una mujer de madiena edad, mal conservada, obesa y demasiado maquillada.
Comenzó la sesión, y ella entro en contacto con un espiritu de un familiar de los anfitriones, dos hermanos Cecilia y Rodrigo. Este espiritu habló a traves del tablero, diciendo ser su tío, pero se mostraron escépticos, pues ninguno de sus tíos había fallecido. Todo el afán del espiritu era que le creyeran , pues quería hacerles una petición. Así que les sometieron a unas cuantas preguntas, más por seguirle la corriente a la medium que por convicción.
A medida que el espiritu iba contestando cosas mas intimas, Cecilia fue palideciendo, pues era imposible que la medium supiera donde veraneaba su madre cuando era pequeña y el nombre que tenía su muñeca preferida. Pero su hermano se burlaba, diciendo que era muy posible que las respuesta las estuviera escribiendo inconcientemente su hermana, que era más sensible a ese tipo de cosas. En ese momento se apagaron las luces de las velas debido a un viento terrible - una de las ventanas se habóa abierto de golpe - y cuando las encendieron, la medium hablaba con la voz del tío de mis amigos, supuestamente fallecido. Despúes del susto inicial, pues era bastante aterrador ver a esa mujer mayor hablando con la voz de un hombre, Cecilia estaba totalmente convencida ya de que era él, y le preguntó cual era su petición. El tío le dijo que no queria que ni su hermana, la madre de Cecilia, ni ella se acercaran a su nicho el dia del entierro, pues había hecho un pacto con el diablo y le había prometido que una de sus parientes sería para el demonio, si a cambio el demonio a su vez le daba un esposa. Más concretamente le había dicho que la primera mujer que se aproximara asu nicho el dia del entierro sería para el diablo. No era pues de extrañar la urgencia con la que su tío se había puesto en contacto con los sobrinos.
Pero Rodrigo seguía mostrándose incrédulo, pues decía que muchas personas tienen la habilidad de imitar otras voces, y que le parecía una broma de mal gusto. Se levantó, y se dirigió a la cocina. La medium se desmayó en ese momento, y tras la primera alarma, recupero el conocimiento y con él su voz propia. Aseguró estar agotada y se levantó la sesión de espiritismo.
Aquella misma noche, llamaron desde el hospital a casa de Cecilia y Rodrigo para informarles del fallecimiento de su tío. Había muerto dos horas antes de la velada.
Habían llamado con insistencia a la casa, explicó la mujer al otro lado del hilo telefónico, pero siempre que descolgaban el teléfono se oía una voz rasposa que gritaba "No molesten más". Cecilia comentó que no había cogido nadie el teléfono por la sencilla razón de que no había sonado. Rodrigo opinó que debían haber marcado mal desde el hospital. Cecilia sospechaba que había sido el própio Rodrigo el que había cogido el teléfono desde la cocina, y que en el revuelo que se había producido con la medium desmayada, habia sido quien contestara de esa manera tan desagradable, para divertirse.
El día del entierro, la primera mujer que se acerco al nicho fue una prima lejana llamada Verónica. Puede que no hayáis oído hablar nunca de ella, la amante del diablo. Es la imagen mas perfecta que una persona pueda crear con su imaginacion, y es bellisima.
Sin embargo, tiene cierta predilección por mostrarse ante los incrédulos en la sesiones de espiritismo, y les castiga con la muerte o con mayor crueldad aún, volviéndoles locos. Su primera víctima fue Rodrigo; apareció ahogado en la bañera. Por mucho que la policía investigó, no encontraron ni una sola pista que señalara al culpable del homicidio. "Es como si se hubiera ahogado él solo, aunque sea imposible con cinco palmos de agua".
Verónica es la intermediaria entre el diablo y aquellos avariciosos sin escrúpulos, dispuestos a realizar un pacto con Satán a cambio de un puñado de dinero. Todo aquel que quiere ser poderoso, debe invocarla.
Si hacéis espiritismo y hay un espejo en la misma habitación, tal vez podáis ver en él a una mujer hermosicima eligiendo con quien jugar: a quien matar y aquien hacerle desear la muerte....

jueves, 18 de febrero de 2010

CASTIGO DEL TIEMPO

Momentáneamente, el aislado cuarto sin ventanas quedó envuelto en la penumbra a causa de una violenta variaciín en el voltaje. Un clic metálico se escuchó de pronto, y una nube de color verdoso brilló bajo la pálida luz de una lámpara de escritorio. Roger Krankeit sonrió complacido; no tenia fuerzas para más. Su mayor invento, finalmente, estaba hecho. Después de días y noches de trabajo y sufrimiento, la mayor creación de la imaginación humana había tomado forma: Krankeit acababa de inventar la tan soñada máquina del tiempo. Orgulloso, contemplo con deleite el pequeño artilugio lleno de cables y minúsculos botones. Era pequeño, en efecto... perfercto para ser utilizado cuando Krankeit lo dispusiera; perfecto para cumplir todas las posibilidades que había imaginado.Podria viajar al pasadoy absorber el conocimientode las épocas y los grandes científicos. Conoceria a Bohr, Einstein o al mismo Galileo, Mejor aún, viajaria al futuro y utilizaria sus conocimientos para aplastar a los hombres de ciencia modernos... podía hacer de todo lo que quisiera.
Pero la ambición de Krankeit fué más allá de lo que había imaginado hasta entonces.
Sus pensamientos formaron una idea ansiosa y punzante: iría hasta el momento en que el hombre apareció en el mundo. Contemplaría a los primeros humanos y, tal vez hasta podría convertirse en una figura de adoracion al revelarle secretos y enseñanzas. Sí... sería un Diós para ellos.
El artilugio emitió un largo zumbido y dejó escapar una nube de humo amarillento por su punta en forma de espina. Estaba ansioso por ser utilizado...¡Al duablo el presente! Krankeit escaparía hacia el pasado y formaría su propio futuro, un futuro en que el fuera un hombre más grande. Presionó algunos botones y su maquina quedó lista para el viaje. Antes de ello, Krankeit se dirigio hacia un destartalado escritorio y tomó un viejo y pesado revólver del calibre 45 Colt.
Potencia, justo lo que quería para su expedición. No sabía con que bestias prehistóricas podria enfrentarse...lo mejor era ir bien preparado. Guardó el arma en un bolsillo de su blanca bata de laboratorio y tomó en sus frazos al pequeño artilugio. Bajó un par de palancas e -inmediatamente- una niebla oscura y espesa cubrió sus ojos.
Una nausea terrible se apoderó de el y sintió que la cabeza se desprendía de su cuello. La niebla, poco a poco, comenzo a dispersarse, y Krankeit pudo ver con claridad. No se encontraba ya en su miserable cuarto de trabajo. Antes sus ojos se extendía una llanura gigantesca y solitaria. en el cielo brillaban tres soles anaranjados, y una serie de arbustos completamente desconocidos poblaban el suelo fertil, hirvirente de insectos negros y asquerosos. Algunas cuevas, problables refugios de bestias, podrían ser observadas a lo lejos, y krankeit dirigio sus pasos hacia ells; la fascinación inicial se había conrtido en la ansiedad del descubridor. Al acercarse a una gruta y encontrarla vacía, escucho un ruido sordo que provenía de su espalda. Giró su cuertpo y dejó escapar un grito al observar la cosa que había estado detrás de el. Un ser horrendo, semejante a un mono deforme, lo miraba detenidamente con unos ojos gigantescos y brillantes. el ser caminaba a cuatro patas, siendo estas belludas y enormes, como las de un gorila. El monstruo abrió su horrenda boca, dejando ver una hilera de dientes putrefactos una lengua negra, mientras emitía un aullido terrible, salvaje. Krankeit no esperó más. con un movimiento rápido echó mano al revólver y descargó un tiro contra la bestia. La detonación sonó brutalmente, y el eco se encargó de repetirla. El monstruo cayó al suelo, herido fatalmente. Por un momento intentó arrastrarse por el suelo, dejando uncamino de sangre verde y hedionda, pero Krankeit apretó el gatillo de nuevo. La bala penetró en uno de los ojos de la bestia, destrozando su cerebro y matándolo finalmente. Todo quedó en profundo silencio después. La pequeña máquina gritó a su manera, con un zumbido profundo y metálico. Sobresaltado, Krankeit contemplo con horror como el artilugio comenzaba a desmoronarse poco a poco. Como si si fuera un terrón de polvo deshecho por el viento, la máquina desapareció con lentitud, quedando en su lugar el vacío más completo. Por un momento Krankeit quedó en shock, pero eso duró poco, puesto que no pudo evitar llorar de pánico al ver que el mismo se desintegraría. Manos, piernas, brazos... su cuerpo se deshacía inevitablemente, hasta que no quedó absolutamente anda. En la llanurasilenciosa, sólo permanecieron los insectos, que quedaron destinados a dominar la tierra desde ese momento. Miles de años de civilización humana se desintegraron con Roger Krnkeit. Con su pesado revóver .45, habóa matado al primer antepasado del hombre.

miércoles, 20 de enero de 2010

Misterio del niño de Somosierra

Aquel día sucedieron dos tragedias que nadie logra explicar, el choque de la cisterna y la desaparición de Juan Pedro Martínez, hijo del conductor. Que paso con él?
Es posible que una persona pueda desaparecer, no dejar ningún rastro y no aparecer jamás? Al parecer esto sucedió con el pequeño Juan Pedro Martínez de 10 años, la noche del 25 de Junio del año 1986.Los hechos:Andrés Martínez, su esposa Carmen y su hijo Juan Pedro, iban con dirección a la Sierra de Somosierra en Madrid, Andrés conducía una cisterna cargada de ácido sulfúrico óleum, no se conoce el motivo por el cual Andrés Martínez conducía la cisterna a 140 kilómetros por hora, para luego chocar contra un vehículo y luego en una cuneta de inmediato el ácido de dispersó peligrosamente poniendo en alerta a toda la zona.El accidente fue controlado luego de algunas horas pero lamentablemente Andrés y su esposa Carmen habían fallecido, entonces se informó del accidente y muerte de los esposos.Sin embargo aparecen en escena los abuelos del niño quienes acudieron al lugar de los hechos al enterarse de las noticias, lo primero que preguntaron fue donde está su nieto? En ese momento empezó el misterio del paradero de Juan Pedro, el hijo de la pareja que extrañamente no se encontraba en el lugar del accidente, la policía buscó intensamente al niño o sus restos en caso de haber fallecido.Nunca encontraron el menor rastro de Juan Pedro, quien a partir de allí fue conocido como el niño de Somosierra.Empieza el misterio:Difundida la noticia de la desaparición del menor y testigos comentaron que delante de la cisterna iba un vehículo de color blanco, al parecer Andrés manejaba a gran velocidad tratando de alcanzarla.Otros afirman que una pareja vestidos con batas blancas se acercaron a la cisterna y sacaron un bulto que no se logró distinguir bien qué era.En un restaurant fue visto el niño en compañía de una pareja con rasgos y acento extranjeros.Buscando respuestas:- ¿Porqué Andrés Martínez manejaba a tanta velocidad (140 K/h) en una carretera montañosa?- ¿Quiénes iban en el vehículo de color blanco a los cuales podría estar siguiendo Andrés y su esposa?- ¿Se trataba acaso de un secuestro?- ¿Quiénes se llevaron a Juan Pedro?- ¿Dónde está el niño de Somosierra?Versiones:Una primera versión afirmaba que el niño pudo haber sido disuelto por el ácido, pero estudios químicos demostraron que era imposible.Otra versión afirma que se trataba de un secuestro del niño, por ese motivo Andrés Martínez manejó a tanta velocidad siguiendo el carro que llevaba al niño. También se afirmó que pudo haber muerto al igual que sus padres y los misteriosos hombres con bata blanca, sacaron el cuerpo del niño para llevarlo y hacer experimentos con él.No faltó quienes dijeron haberlo visto caminando sin rumbo, pero esta versión no fue tomada en cuenta pues nada costaba llamar a la policía en ese momento.
También existe la declaración de un trabajador que dice haber atendido en un restaurante al niño junto a una pareja de apariencia extranjera que llegaron para comer y ordenaron leche para el niño Juan Pedro.Fueron tantas las versiones y muchas las posibilidades del destino que pudo tener el niño de Somosierra, pero la única verdad es que jamás apareció. De estar vivo él mismo ya adulto buscaría la forma de comunicarse, pero eso jamás sucedió.De estar con vida Juan Pedro, hoy tendría 32 años, un niño de 10 años tiene recuerdos claros de los hechos y de su pasado, de estar vivo podría recordar y regresar en búsqueda de su abuela quien no encuentra paz pensando que en algún lugar se encuentra su nieto y no sabe nada de él. ¿Qué pasó con Juan Pedro Martínez, el niño de Somosierra?

viernes, 15 de enero de 2010

666

Estaba escrito que el fin del mundo, el Apocalipsis, llegaría por obra del hijo de Satán, el Anticristo. Satán, como ya había hecho en anteriores ocasiones a lo largo de la historia, viajó al mundo terrenal con apariencia humana. Como las otras veces, buscó una mujer joven y fuerte para que fuera la madre de su hijo. Tenía que ser una mujer casada, y que mantuviera relaciones con su marido periódicamente para no despertar sospechas. Se encaprichó de una joven rubia y atlética, muy atractiva. Entró en su casa y la poseyó practicando el sexo más salvaje y depravado que se pueda imaginar. Satán con su malvado poder hizo que su mente lo olvidara, y nueve meses después nació su hijo. Su nombre era Software. Este niño empezó a prepararse para su misión estudiando a sus hermanos de tiempos pasados: Atila, Gengis Khan, Hitler… Todos ellos fueron hijos de Satán que fallaron en su misión. Al igual que ellos se preparó para ser un gran líder y formar un poderoso imperio. Creció observando a los humanos para conocer sus debilidades, haciéndose pasar por uno de ellos, ganándose su confianza. Viendo que todos sus hermanos fallaron a pesar de haber construido grandes imperios, decidió cambiar de táctica. Su imperio no debía ser militar. Se fijó en el posible potencial de la industria informática, y vio en ella su medio para dominar a los humanos. Utilizando su poder sobrenatural, empezó a apoderarse de diversos sectores de esta industria, y logró formar un poderoso imperio informático. Ya formado, el Imperio extendió sus malévolos tentáculos introduciéndose en todos los campos empresariales e industriales. En poco tiempo toda la economía mundial estaba bajo su poder. Ninguna empresa, ningún banco, nada podía funcionar sin los programas informáticos del Imperio. Incluso estaban bajo su dominio usuarios particulares en sus casas. El Imperio llegó a tener más adeptos que cualquier religión del mundo. Como una secta destructiva, obligó a sus súbditos a pagar un tributo cada poco tiempo. Había que comprar actualizaciones de los programas continuamente, pues estos se quedaban obsoletos en cuestión de semanas. Todos los programas del Imperio fueron la droga más usada del mundo. Prácticamente todo el planeta estaba enganchado. Software en su trono se reía viendo como los pobres humanos intentaban inútilmente manejar sus productos. Pero estos fallaban inteligentemente, arruinando proyectos, trabajos, vidas. Todo el planeta sufría pero no podía hacer nada, eran adictos a las drogas informáticas del Imperio. Pero esto no era suficiente, el broche final para llevar a cabo su plan fue el "Efecto 2000". Algunos profetas lo predijeron, y los humanos aterrados intentaron prepararse para ello durante meses, pero fue inútil. El 31 de diciembre de 1999 a las 00:00 h, cuando comenzó el año 2000, empezó también el Armaguedón. Todos los ordenadores fallaron, la industria y la economía se colapsó, la electricidad dejó de funcionar, los trenes descarrilaron, los aviones se estrellaron… Los misiles de todos los países se dispararon controlados por los ordenadores, destruyendo todas las fuerzas militares y policiales del mundo. El caos y la destrucción reinaron en la Tierra. La ley había sido eliminada, los humanos empezaron a pelearse por comida y ropa. Pero había desaparecido todo vestigio de humanidad en ellos. Ya no eran humanos, se comportaban como alimañas egoístas y enloquecidas, peleándose y matando por un trozo de pan. Software había triunfado. Por fin un hijo de Satán se había apoderado del mundo. La risa de Satán resonaba ensordecedora en los confines del infierno. Dios observaba apenado como su creación se había destruido. Pero aquello no fue el fin del mundo, fue un nuevo origen. Satán mandaba ahora y Dios era el que debía actuar en las sombras. Se había producido un cambio de Dirección General, y aquello era solo el principio…

lunes, 14 de diciembre de 2009

LA MUERTE


Vendrá la muerte y tendrá tus ojos-esta muerte que nos acompañade la mañana a la noche, insomne,sorda, como un viejo remordimientoo un vicio absurdo-. Tus ojosserán una vana palabra,un grito acallado, un silencio.Así los ves cada mañanacuando sola sobre ti misma te inclinasen el espejo. Oh querida esperanza,también ese día sabremos nosotrosque eres la vida y eres la nada.Para todos tiene la muerte una mirada.Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.Será como abandonar un vicio,como contemplar en el espejoel resurgir de un rostro muerto,como escuchar unos labios cerrados.Mudos, descenderemos en el remolino.

martes, 17 de noviembre de 2009

¿Qué pasa mientras duermes?

María duerme. Le ha costado mucho hacerlo, el miedo y el estrés se lo impedían con tesón; tiene verdadero pánico a quedarse dormida. Pero el cansancio finalmente la ha rendido. Padece de insomnio desde hace tiempo, descansa poco, pero llega un momento cada noche en que el agotamiento la vence debido a la falta de sueño y a la angustia acumulada por él durante el día, aunque siempre vuelve a despertarse al poco de cerrar los ojos, con horribles pesadillas, acumulando más fatiga y amargura.De repente, siente algo ya cotidiano para su desgracia. Su psicólogo le ha dicho que es precisamente debido a ese cansancio acumulado, que se salta algunas fases del sueño y eso la hace soñar y tener esas sensaciones, pero para ella son demasiado reales, y sólo al despertarse encuentra paz, pero para caer de nuevo en la tortura del insomnio.Su cuerpo se aplasta contra la cama, como si algo la empujase, nota como el colchón se hunde por su peso, como si éste fuera mucho mayor; y como se aprieta su cara contra la almohada. Tiene la necesidad de despertarse, pero necesita dormir, así que intenta obviar lo que sueña como le ha recomendado su psicólogo. Entonces un destello rojo, acompañado de un murmullo gutural. El terror la inunda, su corazón se acelera, suda. Podría despertase si quisiera porque, aún durmiendo, es consciente de lo que pasa, y se ha despertado muchas veces en otras ocasiones, cuando la sensación de ahogo y el horror quebraban sus nervios. Pero su psicólogo le recomendó que no lo hiciera, sólo son sueños inofensivos y ella debe dormir porque lo necesita como cualquier ser humano. Su semblante se contornea por el espanto pero opta por intentar relajarse, no hacer caso de lo que siente; debe dormir.Entonces la alucinación cambia. Ahora nota como si una fuerza invisible la arrastrara hacia el suelo; tira de ella arrancándola de la cama. Sabe que no es así, que sigue en su lecho, que sólo es un delirio. El suelo se abre, una intensa luz roja emerge de la grieta y la ciega. Gira la cabeza hacia atrás para proteger sus ojos, esos que tiene cerrados, pero sigue viendo, aún cuando no lo desea. Y entonces, ve su cuerpo en la cama, ve su rostro deformado por el terror. Siente que se hunde, que está abandonando su cuerpo y su alma se desploma en un abismo de un rojo infernal, en una especie de inframundo siniestro.Lucha por despertarse, pero ahora no puede. Es como si algo se lo impidiese de alguna manera; percibe, nota, que la consciencia está ahí al lado, pero no puede acceder a ella. Llora de impotencia, su corazón late desbocado, su respiración es tan excitada que siente como si sus doloridos pulmones fuesen a estallar. Entonces ve cientos de manos que se acercan a ella. No… es ella la que se acerca a las manos. Oye alaridos iracundos, las manos quieren atraparla, quieren hacerle daño. Finalmente, grita aterrada, su corazón golpea tan fuertemente su pecho que parece capaz de atravesarlo y salir disparado al exterior.Entonces, lo ve. Las manos no quieren atraparla; las voces gritan, pero no execraciones, sino súplicas. Le están pidiendo ayuda, quieren que ella las libere de su tormento, que las saque de lo que parece el infierno. María alarga su brazo de forma inconsciente para ayudar sin saber como. Roza apenas una de las manos y entonces siente como si hubiera metido la suya en una hoguera, una quemazón horrible la obliga a retirarla. Y ve horrores sin igual, como si con ese leve contacto, toda una vida de vejaciones, dolor y martirios sin precedentes se hubieran transmitido a su mente. Contempla las caras de los condenados, como lloran y suplican. Una sombra demoníaca y alada se acerca volando a ella. No puede soportarlo más, grita como nunca lo hizo, una mezcla de ira y pánico. Siente como le duele la garganta, como pierde la voz, sus cuerdas vocales a punto de romperse, pero sigue chillando. Observa impotente como la sombra se acerca cada vez más a ella inexorablemente… entonces su visión se distorsiona.Siente un fuerte envión que la regresa violentamente a su cuerpo; oye su grito y se despierta. Su propio alarido la ha despertado. Abre los ojos, se incorpora sentándose en la cama y mira al suelo. No ve agujero ni luz alguna. Mira su mano, no tiene marcas pero aún le duele la quemazón y recuerda las terribles imágenes que visualizó.Se levanta llorando, se arranca a tirones la blusa con la que dormía, quedándose totalmente desnuda. Loca de rabia, arroja los jirones lejos de sí y se abraza, compungida, llorando y gimiendo, temblando, y siente que su piel está ardiendo. Instintivamente, corre a la ducha, se quiebra bajo el agua helada, se desmorona y cae llorando de rodillas. Sólo fue una pesadilla, pero era demasiado real, incluso aún le duele la mano. ¿Y si no fue un sueño? Sí que lo fue.Siente ganas de acabar con su vida, ya no puede más, está harta de vivir, el insomnio convierte su miserable existencia en una tortura continua. Angustia, ansiedad, amargura, odio, ya no sabe lo que siente, es un torbellino de sensaciones nefastas. Piensa que se está volviendo loca. Sale de la ducha, corre desnuda y mojada hacia la mesa donde había cenado, y toma el cuchillo que había utilizado, dispuesta a quitarse la vida. Se dispone a atravesarse el corazón, apoya el frío metal en su piel, y la punta atraviesa apenas la primera capa de la piel dolorosamente. El pinchazo la hace retroceder, pero no queriendo sucumbir ante la duda, vuelve a posicionarlo contra su pecho, armándose de coraje. No puede controlar el temblor de su cuerpo, ni los sollozos que escapan de sus labios… entonces, algo cambia en su interior de repente, el miedo y la depresión se tornan en una furia inusitada, no quiere hacerlo; no va a dejarse ganar.Ya no llora, se alza estirando su cuerpo llena de ira. Regresa al cuarto de baño, contempla su semblante en el espejo, sus ojos coléricos, mira su seno y unas gotas de sangre resbalando desde él hasta su vientre. Vuelve a entrar en la ducha despacio, el agua se tiñe de rojo limpiando su sangre. Mira hacia arriba, con el agua golpeando su rostro. Una súbita energía la recorre, a pesar de estar exhausta y no haber dormido. Siente que podría afrontar casi cualquier cosa. La adrenalina vigoriza sus músculos de una forma increíble, está demasiado furiosa.Sale de la ducha y seca su cuerpo. Se sienta en un pequeño sofá. Esta noche no dormirá más, pero descansará lo que pueda.Algo tras la ventana la observa, una figura alada y diabólica. Lo que podría llamarse su cara se contornea por la frustración, sus ojos irradian un odio mefistofélico. Sin más se sumerge volando en la oscuridad de la noche.